Corea, Apartheid y una cena judia
El Jolly Roger, The Office y Riverside son de las pocas cosas que visitamos estos ultimos dias en Joburg, y no son museos conmemorativos, ni galerias de arte, ni espacios panoramicos, sino todo el circuito de bares de la zona cercana a Norwood.
un itinerario que se que muchos nos criticaran, pero un buen huesped hace lo que su anfitrion le indica, y eso es lo que hemos estado haciendo religiosamente los ultimos dias.
No se si es por que tenemos mucha suerte, el mundial puso a todo el mundo de buen humor, o somos muy simpaticos, pero cada uno de los sudafricanos con los que hemos experimentado una conversacion, un momento o un viaje, nos han dado mas de lo que podiamos necesitar, sin pedir nada a cambio.
Podriamos decir que Nick, ha sido el maestro y responsable de el buen pasar que tuvimos esta primera semana en la ciudad. A pesar de la invasion que le hemos hecho a su casa y a sus habitantes, el siempre fue el motivador de cualquier despiole, o guia experto para cualquier necesidad que tengamos.
Una semana coronada por los cumpleanos de Grego y Lala, hicieron que hoy Viernes, esten todos durmiendo temprano.
La ciudad esta tomada por asalto por la fiebre mundialista. Bares, Restaurantes y Shoppings tienen TVs LCD de 42 a 80 pulgadas. La experiencia mundialista nos llevo a ver Ghana - Serbia en un Fan Park llena de Africanos, y Italia - Paraguay en el Club Italiano de Johannesburgo, que cuando Nick nos dijo de ir ahi, nos imaginabamos un club de pisos de cementos, con mesas de madera y abuelas sirviendo gnoquis, para encontrarnos con un parque repleto de gente, con espacios de comida y una megapantalla donde todo el mundo miraba el partido al son de las vuvuzelas.
Las vuvuzelas… Hay una poesia de amor y odio en el pais con las vuvuzelas. Mientras todos la odian, y obligan prohibir la entrada de menores de 5 anhos a estadios para evitar danhos auditivos, es un objetivo que es innevitable no querer hacerla sonar si esta cerca. Y como el veneno y el remedio siempre van juntos, en los alrededores de los estadios siempre estara el morocho que te venda la vuvuzela o el protector auditivo. Para todos los gustos.
La temperatura hasta ahora habia sido fantastica. Al punto de que en una Fan Fest nocturna alguien me pregunta si en Buenos Aires habia el frio de la ciudad. Mi respuesta optimista fue un simple “Esto no es nada, alla no podriamos nunca estar viendo un partido a esta hora en esta epoca del anho en campo abierto”. Dicho y perdido, al siguiente dia, la minima fue de -2 grados, y transformo esta semana como la mas fria de Sudafrica desde 1994, titulando los diarios como “El Mundial Mas Frio de La historia”. Debo decir que no es tan grave, pero las ganas de tomarnos un avion a Mozambique se nos cruzo a todos.
Argentina - Corea, fue un espectaculo aparte. Asi como Joburg es una ciudad compuesta de Ciudades, para este mundial no hicieron otra cosa que crear otra ciudad. Soccer City. Un estadio del cual toma no se cuantos minutos llegar. Viajamos en la Van de Lala y Lucca hasta un Park & Ride, y nos subimos a uno de las decenas de micros que nos llevaban al estadio. Todo el mundo vestido de Celeste y Blanco, pero ningun argentino a la vista.
El estadio, una belleza arquitectonica, que espero le encuentren utilidad despues terminado el mundial. Una fiesta 100% argentina, del cual nos toco presenciar al lado de la 12, que le puso ritmo a una banda de sonido generalmente sobrepasada por el ruido de las vuvuzelas.
Cuando mis esperanzas, mi karma y mi conciencia eran destruidas por la monotonia del futbol, lcd, cerveza y vuvuzelas, hoy recibi un rayo de luz que me renovo los aires.
Una amiga de la familia de Nick, abogada, hija de activista de ANC junto a Nelson Mandela, y de madre judia europea, nos paso a buscar sin otra razon que la bondad que hemos recibido hasta el momento para llevarnos hasta Constitution Hill, la corte constitucional de la ciudad. Una joya arquitectonica, con todo detalle que correspondia a un dato simbolico de la historia reciente de este pais. Al lado, la prision que sirvio como centro de detencion y tortura durante la epoca del Apartheid, donde su padre y Mahatma Gandi fueron retenidos.
El dia termina con una invitacion de Ashley, nuestra salvadora, a comer en la casa de sus padres, que a nuestra sorpresa fue una cena de Shabat, como dios manda.
Asi es el fin de nuestra primer tanda de estadia en la ciudad que no es ciudad y manhana nos espera una travesia para el norte del pais esperando el partido con Grecia en Polokwane.
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