De Buenos Aires a Mozambique, con escalas

Nota> En mozamba no hay acentos!

Habia estado intentando abrir el candado que cerraba el compartimento de abajo de mi mochila con dos clips durante 90 minutos bajo la mirada atonita de Eve, y un tipo me lo resolvio con una llavecita en el aeropuerto.

En Ezeiza la espera por el vuelo a J’Burg estaba lleno de periodistas y equipos tecnicos de TyC Sports, Fox y algun otro canal. Solo habia otro grupo de pibes que llevaban una bandera con la silueta de las Islas Malvinas. De los periodistas estaba uno de los CQC que se parece a un Beatle en desnutricion y uno de los front-man de Fox Sports. La gran diferencia entre ellos y el equipo de 60 tecnicos que los acompanhaban era su fanatismo por filmarse y mandar Tweets cada vez que ocurria un hecho destacable como “Haciendo el Check In”.

El vuelo de 9 horas, fue el mas largo de mi vida, por el hecho de que un pequenho ninho que viajaban a China se la paso llorando todo el vuelo.

La parada en Ciudad del Cabo, tiene como objetivo que los que pasamos por Sudafrica hagamos pasada por el aeropuerto refaccionado especialmente por la copa del mundo. El lugar esta desolado y todavia la atmosfera mundialista no se siente.

En la espera, algunos cholulos se sacan fotos con Titi Fernandez, y se van sin agradecerle.

En Johannesburgo, JBurg para los amigos, pasamos sin control de aduana. A pesar de toda la paranoia terrorista que puede existir en el mundo hoy en dia. Al igual que Ciudad del Cabo, no hay hinchas a la vista.

Ahi nos esperan Nick, Ashley y Robyn, quienes nos esperaron por 2 horas entre demoras del vuelo, el retiro del equipaje y el cambio de plata. Cuando les pregunto si necesitan ir a algun lado y si quieren que nos apuremos Nick me dice: “Chill, this is Africa”.

En dos autos nos vamos a la casa. Por la ventanilla se ve un pais que no parece estar preparado para el mundial. Al menos, no parece un pais mundialista. En los cruces, vendedores ambulantes con banderas de Grecia y otros paises poco interesantes tratan de vender cualquier cosa mundialista posible. Casi todos los autos tienen un especie de cobertor para los espejos retrovisores con banderas. Por ahora gana sudafrica, despues sigue Italia. De Argentina, nada.

Durante el viaje, trate de dilucidar como es que no tienen apuro un Lunes al mediodia para ir a su trabajo. De a poco voy entendiendo, creo, que Nick y su troup se encargan de comprar casas en barrios con potencial, le hacen refacciones, viven 5 anhos y las venden a precio de mercado.

Llegamos a la casa en el barrio de Norwood. Todas las casas estan detras de altos muros, aunque Nick no tiene problema de dejar el auto afuera ni el garage abierto. La casa, un lujo que no esperabamos.

Ahi nos tratan como amigos de toda la vida, nos hacen desayuno (a las 2 de la tarde) y nos hacen un salchipan antes de irnos. Ahi es donde vamos a parar en nuestra estadia en J’Burg cuyos planes aun no estan determinados.

Por un momento, me doy cuenta que son los unicos personajes blancos que vi desde que llegue a Sudafrica. El resto esta metido en su casa.

Por la noche, nos subimos a un micro que nos lleva a la frontera con Mozambique, pasamos caminando en fila india, en una imagen que me hacia acordar a la pelicula “Ninhos del hombre”, y nos subimos al micro que nos lleva hasta Maputo, capital de Mozamba.

El idioma mas popular en Mozambique es el portugues. Aunque me doy cuenta que mi portugues es tan efectivo aca como en Brasil. Asi que termino hablando una especie de portunholish.

En busca de nuestro micro que nos lleve a Tofo, nuestro paraiso esperado, vamos a la estacion de buses llamado “Junta”. Cuando llegamos, nos damos cuenta que no existe tal estacion y que “Junta” se refiere a donde se juntan todas las combis que salen de Maputo.

Cuando nos bajamos del bondi, se nos tiran unos 20 muchachos (se imaginaran la pinta) ofreciendonos sus combis. Marto, en pose Moises abriendo las mares, les pide a los amigos que se quieran. Y nos consigue subir en una combi por unos 37 pesos.

Por cada vehiculo que nos subimos, mas se achica el espacio para las piernas. No hay donde apoyar la cabeza, hace 18 horas que no duermo y el viaje se hace eterno. Con 9 horas para hacer 400 kilometros llegamos a Tofo.

La Goa de las Africas dice la guia de viaje. Un poco exagerado, pero la vibra es otra. Sandalias, malla y cuero.

Duermo 13 horas seguidas. Ya con otro humor empiezo a conocer viajeros que vienen haciendo Africa en auto, o viven en Zimbabwe, o estan haciendo voluntariado en orfanatos de Mozambique.

Aca nos espera una semana. Conectividad limitada. Arroz con Pollo como menu, y un relajo pre mundialista.

Mundial

If you enjoyed this post, please consider to leave a comment or subscribe to the feed and get future articles delivered to your feed reader.

Comments

3 Responses to “De Buenos Aires a Mozambique, con escalas”
  1. Tam Says:

    Daro querido, sabia que iba a saber de ustedes siempre primero a traves tuyo!
    (te escribo sin acentos para no generarte nostalgia).

    Un placer leerte… como siempre.
    A relajar se ha dicho!

    Beso al grupete.
    !

  2. JP Says:

    Te fuiste a África? Y estás con M.K.?

  3. moni Says:

    .mirá en donde estás¡¡impresionate lo tuyo¡ sin dudas.




Leave Comments