Diego Armando y la vuvuzela encantada

Me quedo pendiente escribir sobre nuestro paso por Mozambique, y los primeros dias en Sudafrica, pero el ritmo que estamos llevando y el ruido de las vuvuzelas no permite tener esa voz interior que piensa lo que uno va a escribir luego en el blog. Asi que luego de diez dias hare el intento de recorrer los ultimos dias, y mas adelante pasare los recuerdos de Mozambique.

Mozambique fue un regalo del cielo. 30 grados de calor, en playas paradisiacas y sonrisas 24×7.

Volvimos con nuestros nuevos amigos italianos con quienes nos encontramos en Maputo, capital de Mozamba, y nos subimos a su van que nos llevo hasta JoBurg en un viaje de 10 horas.

JoBurg es una ciudad que no es una ciudad. No hay un centro, ni una avenida central del cual se pueda pasear. Tampoco un obelisco o centro neuralgico de la ciudad. Sino un sistema extranho de suburbios interconectados por una carretera con leyes de transito que aun no logro comprender.

La ciudad es tan compleja para manejarse adentro, como para entender la relacion de sus habitantes. Los blancos y negros parecen vivir en una armonia, con un contrato psicologico en el cual los blancos viven protegidos detras de grandes muros, y moviendose entre autos, mientras la mayoria de la poblacion de color, se encarga de los trabajos de servicio.

Aun asi, a pesar de todos los miedos que se pueda tener desde afuera del pais, con sentido de comun, la ciudad ha estado en un equilibrio de seguridad, aunque sea imaginaria. Aunque si me pongo a pensarlo bien, me doy cuenta que en realidad estuvo entre paredes el 99% de mi tiempo en la ciudad. Si no es en un auto, sera en una casa, o en un fan fest.

Estamos viviendo en una casa de un host caido del cielo. Nick ha sido nuestro guia, insider y proveedor por excelencia. A pesar del abuso que hemos tenido de su casa, y de sus co-habitantes, aun no nos han rajado a patadas. El plan de alquiler de auto lo retrasamos una semana hasta que tengamos que salir de la ciudad, por lo que nos movemos al ritmo de los locales.

Los dias se han pasado en bares, fiestas de musica balcanica y fan fests.

Hablemos del mundial.

Al cruzar la frontera Mozambique - Sudafrica en la Van italiana ocupada por 8, la alegria tomo lugar en nuestro cuerpo. De golpe el tema “L’Estate Italiano” (aquel de Italia 90), exploto en el estereo del auto, sacamos la bandera y empezamos a gritar. A los 200 metros nos para la policia, les explicamos que estamos contentos que vamos al World Cup y nos dice: “Enjoy!”.

Una parada tecnica en Nelspriut nos da el primer vistazo del vuvuzelazo que nos acompanha el resto del torneo. A las 12 del mediodia, Viernes, se han encargado de hacer que todos salgan a la calle a tocar la Vuvuzela y dar bienvenida al mundial. Nosotros compramos comida para llevar, nos sentamos en el piso del estacionamiento y comemos; mientras los rubios miembros de esta sociedad nos miran al pasar pensando “Lo que nos espera de los proximos 30 dias”.

Johannesburgo ya esta copada por el mundo. Gente con camisetas de Mexico dominan la cola para retirar entradas de los partidos, en una cola que nos toma una hora recorrer. El Shopping Nelson Mandera, tiene una sola caja para entregar boletos para los 400.000 visitantes que han venido al mundial. A las afueras, grandes pantallas muestran la nueva tecnologia 3D de Sony, mientras la gente se pasea por los comercios que fueron sobrepasados por la demanda mundialista.

Nick, nos lleva a ver el primer partido entre Mexico y Sudafrica a un bar local. Futbol, un deporte generalmente seguido solo por la poblacion negra, de golpe ha sido adoptada por la clase pudiente. Todos vestidos de amarillo, pintados, vuvuzelas y gorros ocupan el lugar, con la cerveza que pasa sin parar.

Nosotros, eramos los unicos “internacionales”, y nos encargamos de apoyar a los locales. Al otro dia, Robyn, una de las cohabitantes de la casa, me cuenta que por primera vez en mucho tiempo habia sentido el orgullo de ser sudafricana, con el gol de su equipo y el festejo colectivo.

Al otro dia, nos levantamos temprano, agarramos la bandera, la camiseta y nos fuimos temprano a Ellis Park. Llegamos 4 horas antes, ya que el dia anterior la congestion del transito habia hecho que el partido haya empeazdo con muchos lugares vacios.

Con Yerba Brava como musica de fondo, llegamos ondeando las 2 banderas que llevamos mientras la gente nos toca bocina al pasar. Nos dirigimos caminando al estadio, que brilla de lo limpio, entramos sin problemas mientras el personal de seguridad y entreda (negros, por supuesto) nos dice que disfrutemos del juego.

A los costados del estadio, la fiesta es enorme. El Coca Cola Park es el punto de concentracion de todos los hinchas. Puestos de entretenimiento de Coca, Hyundai, Sony y otros llaman a la gente a participar de sus actividades, mientras el tema de Shakira y Wavin Flag se pelean por el protagonismo.

Los Argentinos se sacan fotos con los nigerianos, y los nigerianos se sacan fotos con los argentinos. Periodistas se acercan a hacernos preguntas. Y la gente se muestra disfrazado lo maximo posible para lograr la atencion de las camaras. La fiesta mundialista, nos es sobre el choque entre naciones, sino sobre encontrar una pasion en comun y compartir un momento unico que ocurre cada cuatro anhos.

El estadio es historico y hermoso. Donde el equipo nacional de rugby, logro el campeonato mundial que dio inicio a una paz entre la poblacion de color y la europea.

Antes de iniciar el partido, muestran a la formacion de los paises. Posando. El video de Maradona es grandioso. Aca lo quiero mas que nunca.

El partido… ya conocen lo que ocurrio. Aunque quizas valga la pena contarle la electricidad y emocion de estar presente aca, en este momento. Me siento muy agradecido por las personas y circunstancias que me hayan ayudado estar aca.

Sobre las Vuvuzelas, es muy simple. Cada mundial es el equipo, los contrincantes y el pais donde ocurra. El clima, el estadio, lo que sea. La Vuvuzela es el alma de Africa para este mundial, su diferenciacion ante el mundo. Y no lo van a sacar.

Si queremos ser campeones, nos tiene que gustar la Vuvuzela.

Mundial

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Comments

3 Responses to “Diego Armando y la vuvuzela encantada”
  1. moni Says:

    Maravilloso relato¡¡ me siento como si estuviera allí. Grande Daro¡ sos grosso.

  2. raquel Says:

    Gracias Dario
    Como de costumbre..por tu forma de describir todo (personas ,lugares y sensaciones) y a pesar de la lejania…una cree que está aunque sea un poquito allí.
    Para mi, sos el” Champion de esta copa”

  3. emma Says:

    muy bueno como termina!!!! jajajajaja
    “si queremos ser campeones, nos tiene que gustar la vuvuzela…”
    como si fuera que es la condición para salir campeón!!
    IGUAL, CON VUVUZELA O SIN VUVUZELA, TRAETE LA COOOOOOOOOPAAAAAAAAAAAA!!! VAMOS ARGENTINA CARAJO!!!
    un abrazo grande! los sigo a vos y mk a donde sea men, son unos grosos!! =)
    Emma.




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